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No hay que enamorarse de casas

Un día papá me dijo que en la vida no hay que enamorarse de casas, las casas son espacios, un hogar es en donde están las personas que quieres, las casas son nada mas cuatro paredes.

En mi vida he vivido en varias cuatro paredes, mi familia ha sido un tanto nómada  y aunque hubo un tiempo en que reproche ese andar por la vida como gitanos, cada uno de los lugares en donde he tenido la fortuna de tener una casa me ha marcado y lo llevo conmigo.

Por fotos se que mis primeros años viví en la primera casa que construyeron mis papas, esa en la que llegaron a vivir de recién casados.

 Esa casa en la que mi madre aprendió a cocinar e hizo sus pininos como mamá.

 Después llegó una casa en Treviño, Nuevo León, allá cerca de Agualeguas y por fotos se que  era pequeña, pero los tres la volvimos nuestro hogar y fuimos felices. Mis padres hicieron amigos y aunque lejos de sus familias no se sentían solos.

 Yo tampoco estaba sola, allá fue donde hice mi primer amigo, Toñito, mi madre cuenta que con el iba a jugar al parque, vivir en Treviño toda la vida no hubiera estado tan mal, pero no fue así.

 Al poco tiempo regresamos a Monterrey ya con mi hermana Alejandra a la primera casa de mis padres, allá entre a mi primer Kinder, pero el gusto duro sólo unos meses porque entonces nos fuimos a vivir a Cadereyta.

 A Cadereyta Jiménez Nuevo León llegamos a vivir y al tiempo llego Daniela.

 Allá entre al kínder y entre a mis primeros dos años de primaria.

La vida en Cadereyta era tranquila, imagínense que no había TV hasta después de las 4 pm. (es que mi casa  no tenían parabólica como los petroleros).

Teníamos estéreo y mi padre tenia un micrófono en el que nos grababa y decía “Desde Cadereyta, Jiménez, Nuevo León canta la estrella infantil Lorena Flores” y después yo me soltaba cantando canciones de Rocío Durcal, la cantante favorita de mi padre. 

 A falta de TV teníamos juegos en el patio a los que salíamos todas las tardes, también íbamos a caminar a la plazuela, a tomar algo a la refresquería y como algunos de mis amigos saben mi padre solía pasearme sentada sobre el frente del auto cuando iba  a comprar algo a la tienda de la esquina, de ahí sale que  llamen Cadereyta Drama Queen.

A veces he pensado en como seria mi vida si nos hubiéramos quedado en Cadereyta, ese lugar donde teníamos tan cerca el rio, donde podíamos dormir en el porche y mis padres hasta tenían arboles frutales en el patio.

Mis primos solían decir que vivíamos del otro lado del mundo, y es que antes Cadereyta se sentía lejísimos de Monterrey, algunos se mareaban en el camino hasta llegar a nuestra casa y si  también nos llegaban a decir “Locas de Caderyta” .

Pero Monterrey nos llamó de nuevo y regresamos a la casa de mis padres, ahora si los 5 y estuvimos 5 años viviendo en Monterrey, en nuestra casa que ya no tenia el patio enorme de Cadereyta, pero nos volvimos a acostumbrar.

Volvimos a tener una relación cercana con los primos, veíamos a los abuelos casi todos los días porque vivían a la vuelta de la casa e íbamos de Monterrey y a Guadalupe a ver a la familia de mi madre a cada rato. Mis abuelas queridas Neva y Olvia nos cuidaban cuando mis padres tenían que salir y las Navidades y festejos de Año nuevo era inolvidables con toda la familia reunida.

Hicimos  la primera comunión en Monterrey, nos encantaba ir a misa los domingos y justo cuando íbamos a empezar esa etapa de ir a fiestas de adolecentes zas, que nos volvemos a cambiar de casa.

Nuestro destino ahora estaba mas lejos, estaba en Hammonton, Nueva Jersey a donde llegamos a vivir un 22 de julio.

Fueron en esos años cuando mas reproche no ser de esas personas que se la pasan toda su vida en una misma casa.

Nos tocó empezar de nuevo, vivir en un departamento, sin hablar inglés, sin mis amigos, sin mis primos sin esa familia con la que éramos como muéganos, peleoneros a veces pero mueganos.

Yo reprochaba el habernos mudado justo cuando nuestra casa en Monterrey estaba en mis ojos  mas grande y bonita, y fue en esos años cuando mi padre me dijo lo de no enamorarme de las casas, lo importante es el hogar, donde esta tu familia.

 Aprendimos a querer el departamento en el que pasamos ese primer verano en Nueva Jersey.

En ese tiempo nos divertíamos grabando programas de radio con mi padre en una grabadora o jugando Nintendo. En eso años empecé también a escribir mis primeras historias.

Al poco tiempo nos cambiamos del departamento en Hammonton a nuestra casa en la White Horse Pike, la casa de los Monsters le dije a mis padres el día lluvioso que la fuimos a ver.

En esa casa tan lejana a Monterrey donde muchas veces llore y llore porque quería estar enfrente del cerro de la silla junto al resto de la familia vivimos momentos hermosos, nosotros 5, la familia.


Aprendimos a apoyarnos en esos desafíos de abrirnos paso en ese pueblito Italiano que nos terminó robando el corazón.

 

Pasamos ese primer invierno con frio monstruoso al que no estábamos acostumbrados, esa primera vez que vimos caer la nieve y salimos corriendo emocionadas con la cámara de video en mano.

En esa casa aprendí a manejar, y si chocando en el patio, pero aprendí.

En esa casa mi padre nos puso un columpio, en cada casa siempre habíamos tenido uno.   También nuestro padre nos decoró la cocina con mapas de México y del mundo porque siempre ha dicho que es muy feo no saber donde esta cada país.

Mientras comíamos a mi padre  le encantaba ponernos a prueba y preguntarnos donde estaban países, estados o ciudades.

En familia nos divertíamos grabando nuestros propios videos, haciendo nuestros shows de baile y canto y pasábamos noches viendo el cielo buscando estrellas en telescopio de mi padre.

¿Quién iba a decir que estos regios, tan regiomontanos se iban a sentir en casa tan, pero tan lejos del Cerro de la Silla?

En Hammonton hicimos amigos que se volvieron familia, nos graduamos de la Middle School y de la High School y orgullosamente trabajamos como cajeras durante la escuela en la tienda italiana mas popular del pueblo Baglianis Food Market, preguntenos y somos expertas en pastas, pan y sazones italianos.

Recorrimos Nueva Jersey de punto a punto, nos escapábamos a Nueva York y a Washington y al vivir tan cerca de Philadelphia nos sentíamos un poco de allá también, he ahí nuestro apoyo a los Phillies y a los Eagles.

Mis padres construyeron su primera casa en Hammonton, ellos vieron cada uno de los detalles  de su diseño, era la casa mas bonita en mis ojos, chiquita y con un gran patio, tenia las dos cosas que me gustaban mas de todas las casas en las que habíamos vivido, un gran patio y una casa acogedora.

La vida me llevó de regreso a mi Monterrey querido, eso que tanto, tanto quise y fue entonces que descubrí, que ya llevaba conmigo un pedacito de Hammonton conmigo.

Viví en Monterrey 5 años mientras estudiaba y regresaba cada temporada de vacaciones a mi Hammonton, mientras mi familia estaba allá, ese era mi hogar.

Me gradué de la Universidad y aunque regrese a Hammonton un tiempo la vida me presentó la oportunidad de irme sola a otro lugar.

Como buena hija de nómadas dije que si, no lo pensé, mi padre ya me había dicho no hay que enamorarnos de las casas, vete acércanos mas a Monterrey me dijo.

El plan era que pronto ellos llegaran a vivir en Texas también, y paso un año y paso otro y así nos la hemos llevado.

Mi biografía en twitter dice: Con los Pies en la Texas, el corazón en Nueva Jersey y la cabeza en cualquier lado. Hoy mis papas firmaron los papales para vender su casa en Hammonton, a partir de hoy mi corazón si Dios quiere estará en Texas, en donde esta mi familia.

Gracias Hammonton, Nueva Jersey por lo que nos diste, por acogernos, por adoptarnos, por los amigos que nos diste, por esas tardes de verano, por esos fríos inviernos, por que a donde quiera que vayamos y veamos Blueberries con orgullo diremos que de ahí somos, de la Capital Mundial de la Blueberry.

Los Flores

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Acerca de lorenaflores (101 Artículos)
Que buena es Lorena cuando quiere, pero cuesta mucho verla sonreír… a si esa es la Lorena de Calamaro, yo soy Lorena la que escribe, porque sino se vuelve loca, si más loca.

1 Comentario en No hay que enamorarse de casas

  1. que te puedo decir!!! que se me arrugo el corazón!! me da mucho gusto por mis tío, como dices tu corazón ya va a estar ahí, y si sabía de todas las casas , pero en mi recuerdo siempre están ustedes y yo sentí que solo había sido poco tiempo lejos. un abrazote primis y me da gusto que mis tío ya prontito estarán serca

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