Ticker de noticias

Gracias Mamá Neva por darnos el REGALO más grande

Cada cumpleaños desde que empecé a tener uso de razón, la celebración empezaba con una llamada, la primera felicitación telefónica llegaba siempre sin falta a primera hora por parte de mi querida abuelita Neva, quien al momento que tomabas el teléfono empezaba a cantar las mañanitas…. “Estas son las mañanitas que cantaba el Rey David hoy por ser tu cumpleaños te  las cantamos a ti”.

Cada año yo esperaba con ansias esa llamada, no importaba si mi abuelita estaba en San Benito, Texas o visitando a su familia en Monterrey, esa llamada no faltaba.  Ese era uno de sus sellos de mi abue, así como también era característico de ella los abrazos más hermosos que siempre me dio, las palabras más dulces y una paciencia increíble para con todos sus hijos.

Mi abue Neva, es técnicamente mi tía abuela y de hecho no tuvo hijos biológicos, pero al ser la hermana de mi abuelo Beto fue ella quien se convirtió en el apoyo de la familia de mi madre y quien ayudó a sacarlos adelantes. Su presencia en la vida de mi madre y sus hermanos fue vital para que ellos se fueran encaminando en la vida y con la llegada de los nietos ella se convirtió en la abuela dulce que siempre estaba dispuesta a consentirnos.

Para mi abuela no existían los imposibles y mucho menos los limites y cuando se trataba de dar, mi abuela daba todo, todo de ella.

Cuando llegamos a San Benito a verla nos recibía con uno de sus platillos como la carne de carnero. También hacia una rica ensalada de col que mi madre nunca pudo aprender a hacer y siempre se la pedíamos porque nos encantaba. Mi  abuela nos tenía el refrigerador lleno con leche Border que nos compraba con el lechero, paletas, papitas y cuantas golosinas pensaba que nos gustarían.

Mi abuela también nos guardaba las cajas de huevo que nos gustaban para jugar a la tiendita y las botellas de refrescos para que metiéramos en ella las luciérnagas que atrapábamos en la noche en su jardín.

En ese tiempo no había parques acuáticos, pero nosotros llegamos felices a su casa porque mi abuela tenía la manguera lista en su jardín para que con los spriklers nosotros jugáramos a mojarnos en el jardín mientras corríamos alrededor de su parra.

Mi abuela era todo un ejemplo de entrega hacia nosotros y de llevar una vida recta, ella nos contaba como tenía una línea de crédito casi perfecta y su record (como ciudadana) era impecable.

Cada que mi mamá la necesitaba mi abuela estaba dispuesta a estar con nosotros en la casa por una temporada. Viviendo con nosotros yo siempre dormía a su lado, y como el muégano que suelo ser con la gente que quiero dormía abrazada a mi abuela.

No es secreto que siempre he sido intensa y llorona y mi abuela era de las pocas personas que me entendía y aguantaba.

Cuando lloraba mi abuela me decía “No llores, no llores Lorenita, yo se que te duele, pero ya no llores, aunque te duelan las cosas no llores”. Luego me cargaba en su regazo y me decía que si seguía llorando tanto me iban a contratar para llorar en los funerales y se me iban a acabar las lagrimas para cuando ella muriera.

Como no me gustaba dormir fuera de la casa de mis papas cuando nos quedábamos en otro lugar y ella estaba nos tendía en el piso de la sala para que no sintiera que me iba a quedar a dormir ahí toda la noche. Si no podía dormir mi abuela me cantaba “Señora Santana porque llora Lore por una manzana que se le ha perdido, vamos a la huerta, cortaremos dos, una par Lore  y otra para Dios”, al terminar de cantar yo le decía “Abuelita pero y Ale va a querer una manzana” y entonces mi abue empezaba la canción de nuevo y agregaba “Cortaremos tres, una para Lore, una para Ale y otra para Dios” para que luego al terminar yo le pidiera agregar a Daniela, a mi mamá a mi papá y así hasta quedarme dormida, les dije que era intensa desde niña.

Cuando mi hermana Alejandra y yo peleábamos mi abuela nos  llevaba al patio y nos decía “Ven la Luna allá ella tiene un niño que peleaba mucho con su hermanito y si siguen peleando va a bajar la luna y se va a llevar una de las dos”.

Con el tiempo el Alzhemies nos fue robando a mi abuela Neva y poco a poco convivir con ella se volvió más difícil, pero no por eso especial.

Muchas fueron  las veces en que mi abuela nos repetía una y otra vez la misma platica, en que nos desconocía, en que se enojaba con nosotros, en que nos contaba que ella estuvo presente cuando mataron a Selena y es que mi abue juraba tras ver un video de una recreación de hechos que ella lo vivió todo.

Cuando muchos de mis compañeros en la Universidad tenían roomates de su edad yo tenía a mis dos abuelas como roomates.

A veces teníamos días buenos, otros no tanto como cuando un día desperté y encontré varias de mis ropas marcadas con esmalte de uñas con las iniciales de mi abuela “M N”  y es que mi abuela despertó y no supo donde estaba y quiso marcar su ropa para que no se la robaran en ese lugar en donde estaban.

En otras ocasiones mis tardes eran para estar sentada junto a mi abuela Neva y abuela Olivia en sus mecedoras viendo las estrellas y contando aviones que pasaba por el cielo, ahora sé que todas esas tardes fueron regalos de Dios.

En Agosto pasado pudimos venir a Monterrey y estuvimos una tarde con mi abuelita Neva, a sus 97 años mi abuelita ya estaba casi todo el día en su cuarto, pocos eran los instantes de lucidez, pero yo estaba segura que sus ojos sabían exactamente quién era yo.

Mi abuela nos cantó, nos dejo abrazarla y cuando me quede con ella y estaba comiendo volteo a verme y me dijo  “Tu ya comiste? Ven come”. Con todo y Alzheimeres mi abuela no se olvidaba de compartir y ofrecer lo de ella, mi abuela siempre dando.

A principios de diciembre cuando mis hermanas me preguntaron que quería para Navidad, les dije que en esta ocasión no se me ocurría nada, raro en mi que suelo ser bastante pediche con ellas. Días después le confesé a mi hermana Alejandra que lo único que quería en Navidad era pasarla con la familia en Monterrey, especialmente con mis abuelas y abuelo.

Pasaron los días y aunque ya habíamos visto los boletos de avión y estaban carísimos, yo no perdía la esperanza en ir a Monterrey para Navidad y checaba casi a diario los boletos.  Poco a poco me fui haciendo a la idea de que viajar a Monterrey  no iba a ser posible.  El sábado 15 fuimos a comprar regalos para mandar a los abuelos, para mi abuelita Neva escogimos una colchita color roja suavecita, y yo me la imaginaba a ella tocándola con sus manitas. El domingo 16 de diciembre aun tenía la esperanza de viajar a Monterrey y le mande un mensaje de texto a mi hermana para decirle “No pierdo la esperanza checa los boletos”.

El jueves 20 de diciembre llegamos a Monterrey a despedir a mi abuelita Neva, su corazón dejo de latir aunque estoy segurísima que de querernos jamás lo hará y hasta en sus últimos momentos en la tierra mi abuela me quiso dar el regalo de Navidad que tanto quería….el día de ayer celebramos Navidad con la familia en Monterrey, lo único que yo quería.

Gracias Mamá Neva por quererme  tanto,  gracias por querernos a todos tus hijos y nietos tanto, ese amor incondicional que nos diste fue el regalo más GRANDE.

Mi abue Neva y yo

Mi abue Neva y yo

Anuncios
Acerca de lorenaflores (101 Artículos)
Que buena es Lorena cuando quiere, pero cuesta mucho verla sonreír… a si esa es la Lorena de Calamaro, yo soy Lorena la que escribe, porque sino se vuelve loca, si más loca.

6 Comentarios en Gracias Mamá Neva por darnos el REGALO más grande

  1. hermoso todo lo que viviste con tu guely, una bendición y vivencias hermosas que ahora atesoras , ella esta ahora en ti, que cada vez que las recuerdas la mantienes viva en tu corazón, un abrazo lleno de luz

    • Gracias Prima por siempre estar, por tus palabras y por esa linda persona que siempre eres con los que te rodean te quiero 🙂

  2. Lore:

    Gracias por compartir con nosotros todos esos hermosos recuerdos de lo que viviste junto a tu mamá Neva de quien eras su consentida y también con tu abue Olivia, recuerdo esa vez que Neva -creo que fue ella- hizo lo imposible para comprarte esa muñeca de patas largas que tanto deseabas tener.

    Me dio mucha pena al saber que también se fue al cielo pero desde allá las dos las están cuidando muy sentaditas en sus mecedoras.

    Me alegro muchísimo que hayas podido pasar la navidad con toda tu familia en tu tierra natal Monterrey.

    Te envío un abrazote bien apretado desde Chile,

    Esevel

    • Esevel muchas gracias por leer mi blog y por tus palabras, un abrazo hasta Chile!!! y si yo se q mis abues estas en sus mecedoras cuidandome desde el cielo 🙂

  3. Lore, que bonito lo que escribiste y no te equivocas es nuestra abuelita y ojala algun dia podamos dejar huella como ella nos dejo a nosotros…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: