Mi Abuelo Trino

“Lorena levántate y ya no corras con tus primos, te vas a volver a caer y te vas a raspar esas rodillas y no vas a ser una Miss Universo“ , solía decirme mi abuelo cuando me veía terminar con las rodillas raspadas por caerme en  el suelo por andar corriendo con mis primos por su casa.

Mi abuelo Trinidad Flores Morales no tuvo una nieta Miss Universo, pero si una nieta que lo disfrutó mucho al igual que su esposa Juanita, sus  8 hijos, 6 nueras, 2 yernos, 24 nietos y 16 bisnietos.

Hombre de pocas palabras, pero muchos hechos, mi abuelo no era de los que te decía te quiero o te abrazaba muy seguido, pero su mirada, sus manos y aun mas importante su forma de actuar te demostraba lo mucho que te quería.

Un hombre muy trabajador, mi abuelo  pasaba 20 días fuera de la casa cada mes trabajando en Petróleos Mexicanos. Nunca escuche que mi abuelo se quedara en casa porque estaba cansado o que faltara o que llegara tarde. Mi abuelo era trabajador, dedicado y se aseguraba que en la casa no le faltara nada a Juanita y a sus hijos.

Su querida Juanita, su  esposa, su amiga, su compañera de vida por 67  años.  No había Trino sin su Juanita, no había Juanita sin su Trino.  Ellos no eran de los que te cuentan lo mucho que se quiere, ni jamás lo pregonaban, pero en su día a día demostraban el respeto, el cariño y la devoción que se tenían.

Como su nieta tuve el privilegio de pasar temporadas muy cerca de el, como cuando  nos visitaba en Nueva Jersey y se quedaba unos meses.  La primera vez que nos visito nos llevo un pedacito de Cadereyta pues nos hizo un columpio en el patio en Nueva Jersey.

Tenerlo cerca permitía conocerlo un poco mas, aprendí que le gustaba tomar jugo V8 y luego hacia sillitas y mesitas con las latas.

Era un poco terco y comelón y cuando podía con tal de comer una tortilla de más te pedía que se las pasaras a escondidas  para que no lo regañaran.

Le gustaba hacer travesuras y que lo cacharan como cuando al querer otro pedazo de pastel nos pedía que se lo envolviéramos en una tortilla para que mí abuela  no lo regañara por comer de  mas.

Aunque era muy serio, tenia el corazón de pollo y lloraba mas fácil que mi abuela Juanita.

En una ocasión nos tocó convivir mucho mientras acompañábamos  a una de mis primas embarazada a consultar. Mientras ella consultaba nos salíamos a caminar por el boardwalk de Atlantic City.

Siempre serio mi abuelo hablaba  poco, pero ahí estaba conmigo acompañando a una de sus nietas, ahora creo que probablemente lo volví loco esas tardes en las que mientras caminábamos yo no paraba de hablar y platicar y contarle cuantas cosas pasaban por mi cabeza.

Mi abuelo me escuchaba, sonreía y seguíamos caminando mientras buscábamos un buffet con pollo, porque eso era lo que quería comer.

Si le preguntan a mis primos, mis tíos o tías se que cada uno tendrá su recuerdo especial de cómo mi abuelo con hechos les demostró que los quería, hechos siempre hechos.

En los últimos años tuve el privilegio de recibirlo de visita en Dallas con mis primas  y hermanas. Gracias a mis tías y tíos que hacían posible esas visitas en las que mi abuelo viajaba 12 horas a sus ochenta y tanto años en coche o en autobús con tal de visitarnos.

A mi abue ya le costaba caminar, pero aun así llegaba y pasaba unos días en los que lo que mas disfrutaba era estar en el patio o el jardín platicando. Platicaba de Los Aldamas, del pasado, de sus Tigres adorados o del baseball.

91 años vivió  Trinidad Flores Morales, 91 años en los que construyo una hermosa familia, una familia que nos sentimos orgullosos de haberlo tenido como nuestro patriarca, del que aprendimos muchas lecciones a través de sus hechos, lecciones que cada uno de nosotros llevaremos en nuestros corazones.

Mi abuelo Trino

Felices 15 y gracias por llegar a mi vida

Un día desperté, y me di cuentea que el mundo no era tan rosa como siempre pensé.

Un día perdí un poco la fe en el mundo y todo lo veía gris.

Un día se me fue el aliento al sentirme un tanto sola

Un día me llegó la noticia que llegarías al mundo y me hiciste feliz Jaimito Fabián

Pequeñito (5/4/98) Desde que supe la noticia, me dio felicidad y no puedo esperar ya! ¿Por qué? No lo sé. Mi deseo es que me quieras un poquito, porque yo ya te quiero desde ya. Tu llegada me ha dado una razón para ansiar que pase el tiempo ya. I love you Little baby. No puedo esperar. Y quiero que todo salga bien ya.

Pequeñito (5/4/98)
Desde que supe la noticia, me dio felicidad y no puedo esperar ya! ¿Por qué? No lo sé. Mi deseo es que me quieras un poquito, porque yo ya te quiero desde ya. Tu llegada me ha dado una razón para ansiar que pase el tiempo ya.
I love you Little baby. No puedo esperar. Y quiero que todo salga bien ya.

Y llegaste un 25 de Octubre y recuerdo estar comprando una hamburguesa y recuerdo llevármela conmigo para ir a conocerte, y así llegue con hamburguesa en una bolsa a darte tu primer abrazo.

Desde el primer momento nos  entendimos y llenaste de luz mis dias y a pesar de todo lo gris, tu sonrisa y tu presencia me llenaron de vida.

Jugar contigo, ver Teleritmo contigo, cantar canciones, comer hamburguesa y tacos juntos, cuidar a las abuelas juntos  y ver caricaturas fueron la medicina ideal para llenarme de alegría.

Tienes sólo 4 meses y de alguna manera tienes más sentido en mi vida que nada más.  Tienes la llave de un lugar especial en mi corazón. Eres la luz en mis días grises. Eres la voz que me mantiene cuerda.  Sólo espero que si un día me necesitas yo esté ahí para ti también.

Tienes sólo 4 meses y de alguna manera tienes más sentido en mi vida que nada más. Tienes la llave de un lugar especial en mi corazón. Eres la luz en mis días grises. Eres la voz que me mantiene cuerda. Sólo espero que si un día me necesitas yo esté ahí para ti también.

 

 

En un momento en el que dude de seguir soñando, de seguir sonriendo, de seguir viendo el lado bonito de la vida llegaste tú. En ese momento en el que le reclame tanto a la vida que mi abuelita Neva tuviera Alzheimer, en el que me llene de temor al futuro, en el que en el presente no era tan agradable llegaste tú mi querido sobris. Felices 15 Jaimito Fabian, gracias por llegar a mi vida .

Mi Blog hoy cumple 5 años y eso merece un posting: Confesiones Musicales de Lunes por la noche

Primera confesión, amo la letra de Wrecking Ball de Miley Cyrus, que si en el video sale encuerda, ¿eso qué?, encuerda sale, pero su alma. Que no me agarre en un semáforo en el coche esa canción en al radio porque si lloro he!

En un mundo en el que nos preocupamos mas por mostrarle a los demás  que somos bien felices en facebook, siempre voy a valorar quien admite que sufre, que llora, que le duele y que se muestra vulnerable.

“I never meant to start a war/I just wanted you to let me in/I guess I should’ve let you win/Don’t you ever say I just walked away/I will always want you”

Segunda confesión musical, si bien me gusta sufrir con las canciones, hay otras que como polvitos mágicos me cambian el mood de mi dia. Esa canción últimamente es “Fascinación de Carlos Rivera.

“Quédate por siempre a mi lado es real lo que siento mi vida lo entendí cuando te conocí yo que no creía mas en esto fue el poder de tu amor lo que me hizo caer en esta fascinación. /Esta fascinación que me da tu amor”

Cada que ando baja en dopamina la pongo, me emociono, me ilusiono y me trasporto al happy place desde el que funciono mejor.

Tercera Confesión estoy enamorada de la canción “Tu Jardín con Enanitos” de Melendí.

Sólo basta con que escuche los acordes de esta canción para que se me acelere el corazón y parezco disco rayado porque la pongo una y otra vez. Melendi makes me happy.

“Y es que yo no quiero pasar por tu vida como las modas /no se asuste/señorita nadie le a hablado de boda /yo tan solo quiero ser las cuatro patas de tu cama /tu perro todas las noches, tu tregua cada mañana
quiero ser tu medicina, tus silencios y tus gritos /tu ladrón, tu policía, tu jardín con enanitos”

Un día por cosas del trabajo termine buscando una canción para una lista y nada que era esta joya llamada “Rimas pa’ seducir’ de una banda boricua llamada Cultura Profética  y me encantó y desde entonces está entra las favoritas de mi playlist.

“En estos dias busco amor /Pensar en cosas que me hagan reir /Me sobran rimas al dolor /Por eso hoy solo busco /busco invertir… /tiempo en mis rimas pa’ seducir.. “

Debo confesar que fui muy feliz cuando descubrí que Nena Daconte estrenó nuevo material, porque insisto me encantan las canciones que no son pura felicidad y que al contrario muestran ese lado sensible y vulnerable que todos tenemos.

Me gustan varias del nuevo material de Nena Daconte, “Sólo muerdo por ti”, pero mi favorita en estos días es “No Pudimos Ser”.

“No pudimos ser más que puro llanto/apenas aguantamos la traición./Me buscaste siempre en el pasado/yo no supe atar lo que pasó.

Y sin darnos cuenta no hubo claros/, para hacernos el amor.
Y sin darnos cuenta nos bajamos, cada uno en su estación”

Y mi norteño corazón escucha un acordeón y empieza a palpitar y bueno me tope youtubeando por ahí con esta canción de Intocable y fue amor a primera escuchada, se trata de “Como se olvida” de su producción En Peligro de Extinción.

Su adiós es lo más triste que llevo en el alma; /sigue siendo la razón de mis suspiros. /La siento hasta en la piel y me hace falta. /No sé que voy a hacer, estoy perdido.

Pero ya no está/Y aunque me duela esa es la triste realidad. /Se fue y sé bien que ella jamás regresará”.

Y así es lo que escuchan mis oídos y mi corazón últimamente y gracias a quien se toma el tiempo de leer este blog de la eterna Loca Por La Música.

No hay que enamorarse de casas

Un día papá me dijo que en la vida no hay que enamorarse de casas, las casas son espacios, un hogar es en donde están las personas que quieres, las casas son nada mas cuatro paredes.

En mi vida he vivido en varias cuatro paredes, mi familia ha sido un tanto nómada  y aunque hubo un tiempo en que reproche ese andar por la vida como gitanos, cada uno de los lugares en donde he tenido la fortuna de tener una casa me ha marcado y lo llevo conmigo.

Por fotos se que mis primeros años viví en la primera casa que construyeron mis papas, esa en la que llegaron a vivir de recién casados.

 Esa casa en la que mi madre aprendió a cocinar e hizo sus pininos como mamá.

 Después llegó una casa en Treviño, Nuevo León, allá cerca de Agualeguas y por fotos se que  era pequeña, pero los tres la volvimos nuestro hogar y fuimos felices. Mis padres hicieron amigos y aunque lejos de sus familias no se sentían solos.

 Yo tampoco estaba sola, allá fue donde hice mi primer amigo, Toñito, mi madre cuenta que con el iba a jugar al parque, vivir en Treviño toda la vida no hubiera estado tan mal, pero no fue así.

 Al poco tiempo regresamos a Monterrey ya con mi hermana Alejandra a la primera casa de mis padres, allá entre a mi primer Kinder, pero el gusto duro sólo unos meses porque entonces nos fuimos a vivir a Cadereyta.

 A Cadereyta Jiménez Nuevo León llegamos a vivir y al tiempo llego Daniela.

 Allá entre al kínder y entre a mis primeros dos años de primaria.

La vida en Cadereyta era tranquila, imagínense que no había TV hasta después de las 4 pm. (es que mi casa  no tenían parabólica como los petroleros).

Teníamos estéreo y mi padre tenia un micrófono en el que nos grababa y decía “Desde Cadereyta, Jiménez, Nuevo León canta la estrella infantil Lorena Flores” y después yo me soltaba cantando canciones de Rocío Durcal, la cantante favorita de mi padre. 

 A falta de TV teníamos juegos en el patio a los que salíamos todas las tardes, también íbamos a caminar a la plazuela, a tomar algo a la refresquería y como algunos de mis amigos saben mi padre solía pasearme sentada sobre el frente del auto cuando iba  a comprar algo a la tienda de la esquina, de ahí sale que  llamen Cadereyta Drama Queen.

A veces he pensado en como seria mi vida si nos hubiéramos quedado en Cadereyta, ese lugar donde teníamos tan cerca el rio, donde podíamos dormir en el porche y mis padres hasta tenían arboles frutales en el patio.

Mis primos solían decir que vivíamos del otro lado del mundo, y es que antes Cadereyta se sentía lejísimos de Monterrey, algunos se mareaban en el camino hasta llegar a nuestra casa y si  también nos llegaban a decir “Locas de Caderyta” .

Pero Monterrey nos llamó de nuevo y regresamos a la casa de mis padres, ahora si los 5 y estuvimos 5 años viviendo en Monterrey, en nuestra casa que ya no tenia el patio enorme de Cadereyta, pero nos volvimos a acostumbrar.

Volvimos a tener una relación cercana con los primos, veíamos a los abuelos casi todos los días porque vivían a la vuelta de la casa e íbamos de Monterrey y a Guadalupe a ver a la familia de mi madre a cada rato. Mis abuelas queridas Neva y Olvia nos cuidaban cuando mis padres tenían que salir y las Navidades y festejos de Año nuevo era inolvidables con toda la familia reunida.

Hicimos  la primera comunión en Monterrey, nos encantaba ir a misa los domingos y justo cuando íbamos a empezar esa etapa de ir a fiestas de adolecentes zas, que nos volvemos a cambiar de casa.

Nuestro destino ahora estaba mas lejos, estaba en Hammonton, Nueva Jersey a donde llegamos a vivir un 22 de julio.

Fueron en esos años cuando mas reproche no ser de esas personas que se la pasan toda su vida en una misma casa.

Nos tocó empezar de nuevo, vivir en un departamento, sin hablar inglés, sin mis amigos, sin mis primos sin esa familia con la que éramos como muéganos, peleoneros a veces pero mueganos.

Yo reprochaba el habernos mudado justo cuando nuestra casa en Monterrey estaba en mis ojos  mas grande y bonita, y fue en esos años cuando mi padre me dijo lo de no enamorarme de las casas, lo importante es el hogar, donde esta tu familia.

 Aprendimos a querer el departamento en el que pasamos ese primer verano en Nueva Jersey.

En ese tiempo nos divertíamos grabando programas de radio con mi padre en una grabadora o jugando Nintendo. En eso años empecé también a escribir mis primeras historias.

Al poco tiempo nos cambiamos del departamento en Hammonton a nuestra casa en la White Horse Pike, la casa de los Monsters le dije a mis padres el día lluvioso que la fuimos a ver.

En esa casa tan lejana a Monterrey donde muchas veces llore y llore porque quería estar enfrente del cerro de la silla junto al resto de la familia vivimos momentos hermosos, nosotros 5, la familia.


Aprendimos a apoyarnos en esos desafíos de abrirnos paso en ese pueblito Italiano que nos terminó robando el corazón.

 

Pasamos ese primer invierno con frio monstruoso al que no estábamos acostumbrados, esa primera vez que vimos caer la nieve y salimos corriendo emocionadas con la cámara de video en mano.

En esa casa aprendí a manejar, y si chocando en el patio, pero aprendí.

En esa casa mi padre nos puso un columpio, en cada casa siempre habíamos tenido uno.   También nuestro padre nos decoró la cocina con mapas de México y del mundo porque siempre ha dicho que es muy feo no saber donde esta cada país.

Mientras comíamos a mi padre  le encantaba ponernos a prueba y preguntarnos donde estaban países, estados o ciudades.

En familia nos divertíamos grabando nuestros propios videos, haciendo nuestros shows de baile y canto y pasábamos noches viendo el cielo buscando estrellas en telescopio de mi padre.

¿Quién iba a decir que estos regios, tan regiomontanos se iban a sentir en casa tan, pero tan lejos del Cerro de la Silla?

En Hammonton hicimos amigos que se volvieron familia, nos graduamos de la Middle School y de la High School y orgullosamente trabajamos como cajeras durante la escuela en la tienda italiana mas popular del pueblo Baglianis Food Market, preguntenos y somos expertas en pastas, pan y sazones italianos.

Recorrimos Nueva Jersey de punto a punto, nos escapábamos a Nueva York y a Washington y al vivir tan cerca de Philadelphia nos sentíamos un poco de allá también, he ahí nuestro apoyo a los Phillies y a los Eagles.

Mis padres construyeron su primera casa en Hammonton, ellos vieron cada uno de los detalles  de su diseño, era la casa mas bonita en mis ojos, chiquita y con un gran patio, tenia las dos cosas que me gustaban mas de todas las casas en las que habíamos vivido, un gran patio y una casa acogedora.

La vida me llevó de regreso a mi Monterrey querido, eso que tanto, tanto quise y fue entonces que descubrí, que ya llevaba conmigo un pedacito de Hammonton conmigo.

Viví en Monterrey 5 años mientras estudiaba y regresaba cada temporada de vacaciones a mi Hammonton, mientras mi familia estaba allá, ese era mi hogar.

Me gradué de la Universidad y aunque regrese a Hammonton un tiempo la vida me presentó la oportunidad de irme sola a otro lugar.

Como buena hija de nómadas dije que si, no lo pensé, mi padre ya me había dicho no hay que enamorarnos de las casas, vete acércanos mas a Monterrey me dijo.

El plan era que pronto ellos llegaran a vivir en Texas también, y paso un año y paso otro y así nos la hemos llevado.

Mi biografía en twitter dice: Con los Pies en la Texas, el corazón en Nueva Jersey y la cabeza en cualquier lado. Hoy mis papas firmaron los papales para vender su casa en Hammonton, a partir de hoy mi corazón si Dios quiere estará en Texas, en donde esta mi familia.

Gracias Hammonton, Nueva Jersey por lo que nos diste, por acogernos, por adoptarnos, por los amigos que nos diste, por esas tardes de verano, por esos fríos inviernos, por que a donde quiera que vayamos y veamos Blueberries con orgullo diremos que de ahí somos, de la Capital Mundial de la Blueberry.

Los Flores

I love Music

No es novedad que amo la música, me encanta, me motiva y me llena de sentimientos,  me hace reír, me hace suspirar, me hace acordar y hasta hace mi corazón vibrar.

No por nada soy feliz cuando escucho una serenata musical por teléfono de mi querido Josecito, de buenas que la vida nos llevo a convertirnos en amigos porque solo nosotros somos capaces de dejarnos mensajes musicales cantando  temas de Ninel, Temerarios, Jenni, RBD, Kabah y bueno la lista seguiría y seguiría…

Una canción es la maquina del tiempo que siempre soñé tener porque me trasporta a un estado, un sentimiento un momento que por ahí en mi loca cabecita tengo guardado.

Y cuando encuentro alguien que es igual de loquito/intenso  por la música como yo, saludos a mi querido Old Soul Cesar, me emociono por compartirle cuando encuentro una nueva canción que me llega al alma.

Yo solita me llego adjudicar canciones, ojo que algunas ni me aplican a lo que esto viviendo, pero igual me las quedo,  y bueno también hay canciones que a mis seres queridos y amigos les recuerdan a mi.

Hubo un tiempo en el que mis amigos del querido Clan Montes se acordaban de mi con “El Besito Cachichurris”.

Es un tema tan grupero, kitsh, tan yo, que era inevitable que yo tararear esa canción cuando  llegó a pegar y en ese tiempo Jaimito Fabián también la cantaba así que éramos un dueto de miedo.

Cuando suena “Pedro y Pablo” de Los Tigres del Norte y mis primos andan cerca, saben que voy directito a agarrar el micrófono en el karoke y la voy a cantar con todo y discurso en medio.

Con mi hermana Ale tengo muchas canciones en común, pero ella tan fan de Ricky Martin sabe que si acepto que me ponga el CD completo en el coche es porque primero va a ponerme mi canción “Mas”, si no, le cambio.

Pero yo también relaciono canciones con mi gente querida, por ejemplo a mi hermana Daniela siempre que suena el tema “The Freshman” me acuerdo de ella no porque a ella le llegue la canción sino porque siempre la tararea cuando sale en el radio y se sabe la letra completa y la canta en el coche.

Siempre que escucho “Good Riddance” de Green Day me es imposible no acordame de mis charolastras mis queridos  los Joses y Melvin con los que trabaja en Filadelfia y si me acuerdo perfectamente que Melvin puso esa canción en mi ultimo dia en Al Dia Philly.

Con mi amiga Brenda tengo también muchas canciones que nos hacen acordarnos una de la otra, pero una de sus canciones favoritas, sepa Dios porque, es Laid de James y bueno siempre me acuerdo de esa noche en Chicago que celebramos su cumple con Francis y amigos y cuando finalmente el DJ la puso en el club salimos corriendo a la pista como adolecentes.

Hubo una tarde en la que de esas veces te pones a cuestionar la vida…y en mi cabeza pensaba My God I need a Sign!!!…. Y entonces de la nada en el momento menos esperado y en el lugar en el que menos lo esperaba empezó a sonar “La Ley del Monte” y entonces lo tome como una señal divina, un mensaje desde las estrellas to chill out, and just be happy y créame que en momentos de locura si de repente suena esa canción se que es mi señal  para relajarme and just let things be.

Hay canciones también que me ayudan a entender momentos por los que estoy pasando o que simplemente ponen en palabras y música algo que estoy sintiendo….y no no solamente hablo de amor o desamor… hay muchos sentimientos y uno con el que he estado enfrentando últimamente es el de la muerte y ese sentimiento de querer volver a tener a tu lado a esas personas que ya no están contigo físicamente…no he podido explicarlo y trato de no pensarlo tanto…pero ahí esta.. y el otro día me tope con una canción que plasmo exactamente eso que pasaba por mi mente y mi corazón….Beam me up de Pink.

Y así la música me acompaña día a día, es parte de mi y se vuelve parte de esos recuerdos que guardo en mi corazón y que espero un día cuando este viejita, y este sentada en mi mecedora por las tardes esperando que salgan las estrellas , tal como lo hacían mis abuelas, seguiré con un iPod o como se llegue a llamar  ese aparato que habrá para escuchar la música, y cada que suene una canción volveré a vivir esos hermosos momentos… porque la música nunca morirá : )
Abrazos :)

La eterna Loca Enamorada de la Música

Gracias Mamá Neva por darnos el REGALO más grande

Cada cumpleaños desde que empecé a tener uso de razón, la celebración empezaba con una llamada, la primera felicitación telefónica llegaba siempre sin falta a primera hora por parte de mi querida abuelita Neva, quien al momento que tomabas el teléfono empezaba a cantar las mañanitas…. “Estas son las mañanitas que cantaba el Rey David hoy por ser tu cumpleaños te  las cantamos a ti”.

Cada año yo esperaba con ansias esa llamada, no importaba si mi abuelita estaba en San Benito, Texas o visitando a su familia en Monterrey, esa llamada no faltaba.  Ese era uno de sus sellos de mi abue, así como también era característico de ella los abrazos más hermosos que siempre me dio, las palabras más dulces y una paciencia increíble para con todos sus hijos.

Mi abue Neva, es técnicamente mi tía abuela y de hecho no tuvo hijos biológicos, pero al ser la hermana de mi abuelo Beto fue ella quien se convirtió en el apoyo de la familia de mi madre y quien ayudó a sacarlos adelantes. Su presencia en la vida de mi madre y sus hermanos fue vital para que ellos se fueran encaminando en la vida y con la llegada de los nietos ella se convirtió en la abuela dulce que siempre estaba dispuesta a consentirnos.

Para mi abuela no existían los imposibles y mucho menos los limites y cuando se trataba de dar, mi abuela daba todo, todo de ella.

Cuando llegamos a San Benito a verla nos recibía con uno de sus platillos como la carne de carnero. También hacia una rica ensalada de col que mi madre nunca pudo aprender a hacer y siempre se la pedíamos porque nos encantaba. Mi  abuela nos tenía el refrigerador lleno con leche Border que nos compraba con el lechero, paletas, papitas y cuantas golosinas pensaba que nos gustarían.

Mi abuela también nos guardaba las cajas de huevo que nos gustaban para jugar a la tiendita y las botellas de refrescos para que metiéramos en ella las luciérnagas que atrapábamos en la noche en su jardín.

En ese tiempo no había parques acuáticos, pero nosotros llegamos felices a su casa porque mi abuela tenía la manguera lista en su jardín para que con los spriklers nosotros jugáramos a mojarnos en el jardín mientras corríamos alrededor de su parra.

Mi abuela era todo un ejemplo de entrega hacia nosotros y de llevar una vida recta, ella nos contaba como tenía una línea de crédito casi perfecta y su record (como ciudadana) era impecable.

Cada que mi mamá la necesitaba mi abuela estaba dispuesta a estar con nosotros en la casa por una temporada. Viviendo con nosotros yo siempre dormía a su lado, y como el muégano que suelo ser con la gente que quiero dormía abrazada a mi abuela.

No es secreto que siempre he sido intensa y llorona y mi abuela era de las pocas personas que me entendía y aguantaba.

Cuando lloraba mi abuela me decía “No llores, no llores Lorenita, yo se que te duele, pero ya no llores, aunque te duelan las cosas no llores”. Luego me cargaba en su regazo y me decía que si seguía llorando tanto me iban a contratar para llorar en los funerales y se me iban a acabar las lagrimas para cuando ella muriera.

Como no me gustaba dormir fuera de la casa de mis papas cuando nos quedábamos en otro lugar y ella estaba nos tendía en el piso de la sala para que no sintiera que me iba a quedar a dormir ahí toda la noche. Si no podía dormir mi abuela me cantaba “Señora Santana porque llora Lore por una manzana que se le ha perdido, vamos a la huerta, cortaremos dos, una par Lore  y otra para Dios”, al terminar de cantar yo le decía “Abuelita pero y Ale va a querer una manzana” y entonces mi abue empezaba la canción de nuevo y agregaba “Cortaremos tres, una para Lore, una para Ale y otra para Dios” para que luego al terminar yo le pidiera agregar a Daniela, a mi mamá a mi papá y así hasta quedarme dormida, les dije que era intensa desde niña.

Cuando mi hermana Alejandra y yo peleábamos mi abuela nos  llevaba al patio y nos decía “Ven la Luna allá ella tiene un niño que peleaba mucho con su hermanito y si siguen peleando va a bajar la luna y se va a llevar una de las dos”.

Con el tiempo el Alzhemies nos fue robando a mi abuela Neva y poco a poco convivir con ella se volvió más difícil, pero no por eso especial.

Muchas fueron  las veces en que mi abuela nos repetía una y otra vez la misma platica, en que nos desconocía, en que se enojaba con nosotros, en que nos contaba que ella estuvo presente cuando mataron a Selena y es que mi abue juraba tras ver un video de una recreación de hechos que ella lo vivió todo.

Cuando muchos de mis compañeros en la Universidad tenían roomates de su edad yo tenía a mis dos abuelas como roomates.

A veces teníamos días buenos, otros no tanto como cuando un día desperté y encontré varias de mis ropas marcadas con esmalte de uñas con las iniciales de mi abuela “M N”  y es que mi abuela despertó y no supo donde estaba y quiso marcar su ropa para que no se la robaran en ese lugar en donde estaban.

En otras ocasiones mis tardes eran para estar sentada junto a mi abuela Neva y abuela Olivia en sus mecedoras viendo las estrellas y contando aviones que pasaba por el cielo, ahora sé que todas esas tardes fueron regalos de Dios.

En Agosto pasado pudimos venir a Monterrey y estuvimos una tarde con mi abuelita Neva, a sus 97 años mi abuelita ya estaba casi todo el día en su cuarto, pocos eran los instantes de lucidez, pero yo estaba segura que sus ojos sabían exactamente quién era yo.

Mi abuela nos cantó, nos dejo abrazarla y cuando me quede con ella y estaba comiendo volteo a verme y me dijo  “Tu ya comiste? Ven come”. Con todo y Alzheimeres mi abuela no se olvidaba de compartir y ofrecer lo de ella, mi abuela siempre dando.

A principios de diciembre cuando mis hermanas me preguntaron que quería para Navidad, les dije que en esta ocasión no se me ocurría nada, raro en mi que suelo ser bastante pediche con ellas. Días después le confesé a mi hermana Alejandra que lo único que quería en Navidad era pasarla con la familia en Monterrey, especialmente con mis abuelas y abuelo.

Pasaron los días y aunque ya habíamos visto los boletos de avión y estaban carísimos, yo no perdía la esperanza en ir a Monterrey para Navidad y checaba casi a diario los boletos.  Poco a poco me fui haciendo a la idea de que viajar a Monterrey  no iba a ser posible.  El sábado 15 fuimos a comprar regalos para mandar a los abuelos, para mi abuelita Neva escogimos una colchita color roja suavecita, y yo me la imaginaba a ella tocándola con sus manitas. El domingo 16 de diciembre aun tenía la esperanza de viajar a Monterrey y le mande un mensaje de texto a mi hermana para decirle “No pierdo la esperanza checa los boletos”.

El jueves 20 de diciembre llegamos a Monterrey a despedir a mi abuelita Neva, su corazón dejo de latir aunque estoy segurísima que de querernos jamás lo hará y hasta en sus últimos momentos en la tierra mi abuela me quiso dar el regalo de Navidad que tanto quería….el día de ayer celebramos Navidad con la familia en Monterrey, lo único que yo quería.

Gracias Mamá Neva por quererme  tanto,  gracias por querernos a todos tus hijos y nietos tanto, ese amor incondicional que nos diste fue el regalo más GRANDE.

Mi abue Neva y yo

Mi abue Neva y yo

El día que me sentí reportera de verdad

No recuerdo exactamente el día que nos presentaron, pero si el día en que el entró a mi vida para dejar una huella muy importante.

Yo tenia sólo un par de semanas de haber empezado a trabajar como reportera, era mi primer trabajo recién graduada de la Universidad, estaba llena de miedo y emoción.

El entró como torbellino a la redacción, recorrió los pasillos buscando a algún reportero o editor y al ver que no había nadie más  que yo regresó a la oficina donde yo me encontraba y recuerdo exactamente sus palabras “Nada más estas tu en la oficina?”  y no les quiero describir su cara de descontento al decir esas palabras, pero si la única que estaba en la redacción era la nueva reportera del periódico.

A David Cruz, experimentado foto reportero del periódico, no le quedó otra opción más que decirme “Acompáñame hoy toma posesión el nuevo Comisionado de Policía de Filadelfia y necesito un reportero”.  Entonces con ese ímpetu que de repente me entra me puse de pie y lo seguí sin tener un plan ni idea de lo que tenia que hacer en la ceremonia de toma de posesión del nuevo comisionado.

Mientras caminábamos nos topamos con el Publisher del periódico Hernán Guaracao, quien al saber hacia donde nos dirigíamos dijo “Lorena pregúntale al comisionado que puede esperar la comunidad latina ahora que llega al poder”, sólo dije que si, de nuevo sin tener una idea o plan de cómo iba conseguirlo, pero de alguna manera la seguridad de David se me pegó y camine decidida junto con él.

Llegamos al Centro de Convenciones y con toda su experiencia y tablas como foto reportero David sabia exactamente a donde ir y que hacer, yo por otro lado quería sentarme en la ultima fila y tomar notas desde allá, pero no, estaba con David así que lo seguí y así termine con el al frente de la ceremonia. En ese momento me olvide de mis temores y actué como si supiera exactamente que estaba haciendo y poco antes de que terminara la ceremonia seguí a David quien obviamente sabia por donde saldría el comisionado al terminar.

Con ese impulso que me entra como hija del Borras (no mi padre, el de la famosa frase ‘Te aventaste como el Borras’) no me le despegue a David y como pude termine en medio del mar de reporteros que estaba  tratando de entrevistar al comisionado, no se como, pero si termine alzando mi grabadora y preguntado “Comisionado  que puede esperar la comunidad latina de usted ahora en este puesto” y el Comisionado me contestó y en mi mente yo salte y brinque porque por primera vez me sentí totalmente una reportera, estaba feliz de haberlo logrado y todo gracias a David.

Regresamos a la redacción y yo quería saltar de la emoción, pero no se preocupen mantuve la serenidad, sólo en mi mente bailaba, ya estaba un poco bajándome la emoción mientras me preparaba para redactar la nota cuando sonó mi teléfono y era David “ ¿Lorena quieres entrevistar al comisionado? “ me dijo,  y de nuevo la hija del Borras  y la seguridad que me trasmitía David me hicieron decir que si, que si quería los 15 minutos de entrevista uno a uno con el nuevo Comisionado de la Policía de Filadelfia y en ese momento empezó una época de mucho aprendizaje y experiencia en mi vida profesional de la mano de grandes profesionales, pero especialmente de David Cruz.

Con David armamos una dupla de trabajo que me permitió  conocer Filadelfia  como nunca jamás pensé, el conocía la ciudad y su gente como nadie y me abrió las puertas para que yo pudiera contar maravillosas y a veces dolorosas historias que vivía la comunidad latina.

Nunca voy a olvidar recorrer hasta las calles y avenidas mas peligrosas con David en busca de noticias, asistir a conferencias de prensa de la policía, visitar escuelas donde estaban haciéndose cosas muy buenas para los alumnos o los centros culturales y organizaciones comunitarias donde el talento del barrio latino estaba dejando una huella importante

Foto tomada por David y yo atrás entre la gente.

Foto tomada por David y yo atrás entre la gente.

Recuerdo nuestras charlas en el automóvil mientras nos dirigíamos a cubrir noticias y a veces parábamos a recoger a su hijo Aaron, o a ver a su linda esposa Lisa (QEPD), a saludar a alguno de sus familiares o conocido  en la bodega o a comer un rico pincho (pollo asado en almabres) que vendía en las calles, créanme que yo en Filadelfia llegue a sentirme como en casa y eso que vivía en Nueva Jersey y llegaba en tren a la ciudad todos los días.

De la mano de David tuve la oportunidad de entrevistar a deportistas como Bobby Abreu,  alguna vez cubrimos una visita del entonces presidente Bush,  entrevistamos a figuras del espectáculo como Robert Duval y Javier Bardem y lo mejor pudimos contar historias de la comunidad que necesitaban ser contadas.

Nunca olvidare cuando conocimos a una niña llamada Carmen quien necesitaba un trasplante y David y yo contamos su historia cuando parecía que no habría una esperanza para ella y después fuimos hasta Delaware cuando la operaron y meses después tuvimos la dicha de platicar con ella cuando ya se recuperaba.

David y yo junto a Carmen.

Alguna vez cubrimos los difíciles casos de predatory lending, que dejaban en la ruina económica a muchos latinos, juntos también fuimos a una toma de posesión del gobernador de Pensilvania.

Nos conocíamos tan bien, que David sabia de mi particular defectillo de en los trayectos largos en el auto quedarme dormida por 10 a 15 minutos, tan lo concia que un día después de regresar de cubrir una nota descubrí que tenia un recado en mi contestadora y decía “Lorena vienes en el auto dormida y son las tales horas de la tarde”, si que oso confesarlo aun ahora.

Lo más importante es que David confiaba en mi para contar las historias,  mi madre dice que a veces por mi bajo perfil puede hacer que de repente se me subestime, pero es cuestión de que me den la oportunidad y puedo demostrar de lo que puedo ser capaz y gracias  a que David confió en mi pudimos lograr contar muchas historias.
No fue mucho el tiempo que trabajamos juntos David y yo, pero fue lo suficiente para que yo aprendiera de él  mucho. Esa misma seguridad que me contagió en nuestra primera nota que trabajamos juntos fue sólo el comienzo y créanme que a los lugares que el destino profesional me ha llevado ese valor y seguridad se vino conmigo.

Gracias David por lo mucho que me enseñaste con tu ejemplo, gracias por abrirme las puertas de tu Filadelfia hermosa que tiene un pedacito de mi corazón y gracias porque ese día que decidiste llevarme a la toma de posesión del Comisionado de Policía me convertí en una reportera de verdad.

Tengo pendiente la segunda parte de mi blog en el Crucero, prometo no tardarme tanto : )

Gracias por leer : )